¿Por qué un blog sobre software libre?

Question in a question in a question in a question
Pues bien, esta es una respuesta que no tiene una solución sencilla. Quien me conoce sabe que soy un fiel defensor del software libre. Comencé usándolo cuando, allá por el 2005-2006 y siendo estudiante de licenciatura de Ciencias Biológicas de la Universidad Complutense de Madrid, cursé la asignatura de Bioinformática. Mi profesor de aquel entonces, Rafel Lahoz-Beltra, nos comentó en apenas media hora de una clase rutinaria, algo que se llamaba Linux.

Linux y sus libertades, Linux y su filosofía, Linux y el software libre. Bastó esa única media hora para que se me encendiera una bombilla sobre la cabeza y pudiera ponerle un poco de cara y un enfoque más nítido entre las nebulosas neuronales a Linux. En definitiva, me sirvió para hacerme preguntas más intensas. ¿Qué era eso de Linux? ¿Cómo puedo probarlo? ¿Qué diferencia presenta con Windows, hasta entonces, imperante en mi vida? ¿Por dónde empiezo? Sin más, poco a poco me iba metiendo en foros de internet y no paraba de leer que la distribución tal se instala de manera más sencilla que la distribución cuál, que esta distribución presenta estas ventajas respecto a esta otra. Pero… ¿qué era una distribución? La cosa comenzaba a ponerse más complicada. Cada vez que leía o me informaba de algún concepto, eran más las preguntas que me hacía que las que solucionaba. Valga decir que no recurrí a nadie de mi alrededor cercano porque nadie de mi alrededor cercano usaba Linux. Los foros digitales y páginas web diversas eran mis únicas ventanas hacia ese mundo cuasi-utópico del software libre.

Una vez respondidas las preguntas previas, mi primera distribución fue SUSE Linux 10.0. ¿Por qué? Os preguntaréis. Pues miren, pónganle un logo de un camaleón verde a un estudiante universitario de Zoología/Biología y sabrán la respuesta. No es que fuera sencilla de instalar. No. No es que optimizara las prestaciones de mi ordenador. No. Mi principal motivo fue que había un camaleón y eso era lo poco conocido y claro que veía. Sin más. El camaleón me cautivó. Así comenzó mi historia de amor con el software libre. Huelga decir que Tux (Linux) y Ñu (GNU) son también dos animales emblemáticos que pueden que hiciera interesarme en su uso de un modo inconsciente e irracional. Quién sabe.

El caso fue que formateé mi ordenador (no sé muy bien cómo lo hice en su momento, pero lo hice) y eliminé Windows para cambiarlo completamente por el Linux camaleónico. Pensé: la única manera que tengo de forzarme a aprender algo nuevo con lo que me identifico ideológicamente es enfrentándome a él completamente. Y así hice. Adiós Windows. Hola Linux. Mi objetivo, he de decir, no era eliminar Windows, sino probar una alternativa a Windows basado en una filosofía opuesta a la de Windows. Después de este batiburrillo redundante, mis inicios con Linux no fueron lo sencillo que me había imaginado. Al principio, la soledad digital de lo nuevo hizo que adquiriera algunos tintes mentales dramáticos. El no saber cómo se hace una cosa frustra. Y cuando sabes que usando otro sistema operativo lo haces rápido (porque lo conoces), frustra doblemente. Y ahí está el quid de la cuestión: hay que querer conocerlo. Quizás por mi carácter, con alguna tendencia hacia el cabezonerismo, hizo que ante estos peligros por desconocimiento, me sobrepusiera, y hasta que no consiguiera una respuesta satisfactoria no parara. Afortunadamente creo que el paso de uno a otro es algo más sencillo en la actualidad, y cada vez más y más gente se hace mis preguntas iniciales, ya que GNU/Linux se va incorporando a un mayor número ordenadores. Esto genera un capital humano enorme con el suficiente conocimiento como para usarlo, y con ello, divulgarlo. Espero ser simplemente uno de esos eslabones.

Esta fue mi situación en mis inicios. Preguntas con respuestas complejas que no entendía y en muchas ocasiones sin resolver temporalmente. Posteriormente las preguntas se fueron transformando en respuestas que podía entender y algunas de las que estaban sin resolver ser capaz de resolverlas. Así ha sido durante todo este tiempo hasta las preguntas que me hago hoy en día. Animo a que todo el mundo dé este paso de preguntar; hoy es muchísimo más sencillo obtener respuestas que cuando yo empecé.

El conocimiento se va adquiriendo con la experiencia. Cada idea o pregunta resuelta se sitúan una por encima de la otra, de modo continuo e irrefrenable, generando una base con la que poder abordar los problemas que surjan posteriormente. Así es como funciona la Ciencia, usando las investigaciones de nuestros maestros, y éstos a su vez de sus maestros. No tenemos que volver a inventar el teorema de Pitágoras. Ahora simplemente lo utilizamos para descubrir cosas nuevas. Así es como veo yo el Software Libre. Con sus 4 libertades fundamentales, que literalmente copio y pego a continuación procedente de la Wikipedia:

Libertad Descripción
0 la libertad de usar el programa, con cualquier propósito.
1 la libertad de estudiar cómo funciona el programa y modificarlo, adaptándolo a tus necesidades.
2 la libertad de distribuir copias del programa, con lo cual puedes ayudar a tu prójimo.
3 la libertad de mejorar el programa y hacer públicas esas mejoras a los demás, de modo que toda la comunidad se beneficie.
Las libertades 1 y 3 requieren acceso al código fuente

Desde entonces ha pasado ya casi una década (escribo este texto en mayo de 2014). Una década en la que el conocimiento sobre el software libre y sus posibilidades no han hecho más que crecer y crecer en mi endocráneo. Cada pregunta que he tenido ha presentado su respuesta específica.

¿Qué pretendo en este blog?

Y ahora bien, y después de una introducción un tanto filosófica, ¿por qué este blog? Pues bien, al igual que mis inicios fueron facilitados por mis lecturas de foros y discusiones entre diversos internautas respecto a Linux, que me lubricaron literalmente el paso de Windows al sistema del pingüino, creo que ha llegado el momento de devolver parte de mis conocimientos adquiridos para facilitar esa lubricación digital a las personas que estén interesada en probar algo distinto. Algo colaborativo. Algo de todos y para todos. Llevo hablando de GNU/Linux y de software libre muchos años, enseñándolo de boca en boca, a la cara. LibreOffice, Zotero, darktable, Hugin, GIMP, GNU/Linux, Wikipedia, OpenStreetMap…

Creo que ya ha llegado la hora de expandir mi limitado conocimiento sobre el software libre en la red, y que sea accesible para todas las personas interesadas. Y lo haré, espero, de una forma un tanto peculiar: con imágenes explicativas que actúen a mitad de camino entre los tutoriales de texto y los videotutoriales, cogiendo las ventajas de ambos. Esto viene, como no podría ser de otra forma, por mi autoconocimiento en el manejo de herramientas como GIMP o Inkscape, entre otras. No descarto, sin embargo, algunos artículos de reflexión. Ya lo veremos.

El software libre no es solo software y no es solo libre. Pertenece a todos aquellos que le hayan dado una oportunidad de entrar y participar en su funcionamiento, compartir experiencias, traducir a diferentes idiomas, divulgar su uso, concienciar de sus virtudes, y unos puntos suspensivos largos. Es de todos y para todos y me siento tremendamente orgulloso de ser partícipe de una comunidad volcada en la mejora colaborativa, que no competitiva, de una especie.

Simplemente espero que al menos este blog sirva para seguir mejorando el conocimiento sobre otra forma de trabajar y ver el mundo, así como facilitar el paso hacia el software libre de gente profana hacia él. Si esto le sirve aunque sea a una persona, me daré por satisfecho. Así que una vez dicho esto…

¡VIVA EL SOFTWARE LIBRE! Por antecessor

 

 

3 comentarios en “¿Por qué un blog sobre software libre?

  1. Hola: Acabo de jubilarme hace algo más de medio año y llevo dos escasos en este maravilloso mundo del software libre. Tengo un problema que no doy con la solución. El ordenador tiene instalada una distro Linux Mint con el escritorio Mate; he metido la pata y quiero instalar encima otra pero con el escritorio Cinnamon. Me explico: Al principio aparece un mensaje que habla de UEFI. Le doy “Volver”. Se ven las particiones, le doy a “Cambiar”, ext4, formatear y /. Después otra vez a “Cambiar”, ext4 , /home pero no formateo. Al final doy a “Cambiar”, ext4, “área de intercambio”. Continúo, introduzco usuario dos veces así como la contraseña, veo la palabra “Continuar” pero como pálida y no puedo avanzar en la instalación ¿ Dónde está el error? ¿Y la solución?
    Busco un alma caritativa en Internet porque veo que hay muchas pero no he visto que este problema le haya sucedido a otra persona.

    Mis sinceras gracias por leer estas líneas.

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